Visor de notas de OneNote sin OneNote
OneNote no guarda las notas como un documento sino como un almacén de revisiones: un archivo .one es un grafo de listas de nodos, objetos y conjuntos de propiedades, con el texto entre registros internos y copias en caché de sí mismo. Por eso no hay nada que simplemente abra uno, y sin OneNote parece un montón de bytes. Aquí la sección se lee por su propia estructura —cabecera, grafo de nodos, objetos declarados, conjuntos de propiedades— y de ahí se saca lo que una persona escribió de verdad. Las fuentes, los identificadores internos y las copias truncadas de búsqueda se filtran, y el segundo formato de OneNote, que esta herramienta no lee, se nombra sin rodeos en lugar de mostrarse como una pantalla vacía.
Suelte un archivo .one. El formato lo decide una firma dentro de la cabecera, así que la extensión da igual.
El texto de las páginas aparece en orden y, al lado, los autores, las fechas y cuántos objetos se analizaron.
La exportación es un archivo de texto plano: lo abre cualquier cosa y se puede buscar dentro.