Afinador de piano con curva estirada
Afinador de piano online que tiene en cuenta la propiedad que define a una cuerda de piano: la inarmonicidad. Descompone el sonido del golpe en parciales, mide el coeficiente de rigidez B y traza la curva estirada de tu piano, mostrando la lectura en un disco estroboscópico que se detiene justo cuando la cuerda llega a su objetivo y resuelve fracciones de centésima que ninguna aguja alcanza.
Cómo se usa
Elige el tipo de piano y el diapasón. Solo con eso ya obtienes una curva estirada razonable: las mediciones la afinan, no la crean.
Deja el móvil o el portátil junto al instrumento. Cuanto más silenciosa esté la sala, más limpia será la descomposición en parciales.
La herramienta te dice qué tecla pulsar, mide la rigidez y pasa a la siguiente. Dos de las seis están a ambos lados del paso al bajo, donde la curva se quiebra más.
Elige una nota en el teclado o deja que la herramienta la reconozca de oído. Gira la clavija hasta que el disco se detenga: detenerse es llegar. Las teclas afinadas se marcan solas.
Apaga las cuerdas sobrantes, afina una y ve abriendo las demás de una en una quitando el latido. La pestaña «Unísonos» muestra su frecuencia como número.
Mide tus propias cuerdas y afina el instrumento según su propia curva
Tu instrumento
La curva de afinación de tu instrumento
En horizontal, las teclas de A0 a C8; en vertical, la desviación respecto al temperamento igual en centésimas. La línea discontinua es la afinación «recta», los puntos son notas cuya rigidez has medido: entre ellas la curva se interpola y más allá sigue la forma de un instrumento real. La línea vertical es la nota en la que estás trabajando.
Rigidez de las cuerdas
La rigidez —el coeficiente B— indica cuánto suben los parciales de una cuerda por encima de la serie armónica, y de ella nace el estiramiento. Pulsa una nota y déjala sonar un segundo: la herramienta encuentra hasta diez parciales y ajusta B por mínimos cuadrados, y muestra además el residuo, una medida honesta de si puedes fiarte de esa lectura.
Unísonos
La mayoría de las notas tienen dos o tres cuerdas. Afina una con el aparato y ve abriendo las demás de una en una: dos cuerdas casi iguales no suenan cada una por su lado, juntas laten, y la frecuencia de ese latido es la desafinación. La herramienta la cuenta por ti.
Intervalos de comprobación
Un afinador comprueba su trabajo de oído: cuenta los batidos de intervalos conocidos y los compara con los esperados. Abajo están los valores para tu curva. Las terceras deben acelerar de forma progresiva hacia el agudo, sin bajones; las quintas, casi limpias.
| Intervalo | Notas | Batidos/s | Parciales |
|---|
Espectro del golpe
Las líneas verticales marcan dónde deberían estar los parciales de una cuerda con la rigidez medida. Lo esencial se ve de inmediato: no caen en múltiplos enteros del fundamental y se van hacia arriba tanto más cuanto más altos son. El parcial sobre el que se mide está marcado con más intensidad.
Por qué un piano no puede afinarse «recto»
La cuerda de un piano es gruesa y rígida, así que sus parciales suenan más agudos de lo que dicta la serie armónica: el parcial n no está en n·f₀ sino en n·f₀·√(1 + B·n²), donde B es el coeficiente de inarmonicidad de esa cuerda concreta. El afinador no escucha las notas en sí, sino los batidos entre sus parciales, y ajusta cada octava para que coincidan los parciales elegidos de la nota grave y la aguda. Por eso la afinación terminada queda estirada: el agudo por encima del temperamento igual y el grave por debajo, la famosa curva de Railsback. Un piano afinado con temperamento igual estricto suena apagado en el agudo y turbio en el grave, y eso lo nota cualquiera.