Detector de fugas de aire que escucha por encima del oído
Un detector de corrientes de aire en línea: el celular oye por dónde fuga la ventana gracias al silbido del aire por encima de la audición humana. En esa banda la habitación calla, y la longitud de onda corta impide que el sonido rodee el marco, así que el pico cae justo en la rendija.
Cómo encontrar una fuga
Abra el micrófono y presione Comprobar este teléfono. Dura dos segundos y decide en qué banda puede explorar.
Apoye el teléfono en una parte cerrada del marco o en la pared de al lado y presione Fijar referencia. Las lecturas son decibelios por encima de eso.
A un palmo, unos pocos centímetros por segundo. Mire la traza más que el número: el pico es la rendija.
Siga el siseo hasta la rendija de la que sale
Abra el micrófono, compruebe el teléfono y fije la referencia en pared maciza.
Traza del recorrido
Al escuchar, la banda se traslada hacia abajo, donde los oídos funcionan: así se encuentran normalmente los últimos centímetros. Use auriculares, no porque vaya a acoplar —no puede—, sino porque un altavoz siseando junto al micrófono es una fuente más en la habitación.
Puntos marcados
Puntos marcados
| Punto | Subida | Veredicto | Sonido |
|---|
La subida son decibelios por encima de la referencia que fijó. «Siseo» es turbulencia: aire pasando por una rendija. «Tono» es algo que suena en una sola frecuencia: un ventilador, un cargador, una pantalla. Solo lo primero es una fuga.
Cómo encontrar la rendija
Una fuga sisea muy por encima del rango audible, y justo ahí la habitación calla: eso es lo que la hace localizable. Antes deben cumplirse dos cosas: la captura debe ser cruda, porque la supresión de ruido está hecha para eliminar siseos constantes, y el teléfono tiene que oír realmente ahí arriba.
Sostenga el teléfono a un palmo del marco y desplácelo despacio. La longitud de onda ahí es de unos veinte milímetros, así que el sonido no dobla esquinas y la lectura hace pico justo en la rendija en vez de emborronarse por toda la ventana.
Al escuchar, la banda se traslada hacia abajo, donde los oídos funcionan: así se encuentran normalmente los últimos centímetros. Use auriculares, no porque vaya a acoplar —no puede—, sino porque un altavoz siseando junto al micrófono es una fuente más en la habitación.